Luchi Cosenza, la reina del arte en porcelana

Había una vez, una chica con gran talento artístico, un poder que utilizaría para inspirar, servir y ayudar a los demás.

*Ana Lucía Castillo

Lucía Margarita Cosenza, más conocida por sus amigos como “Luchy” o “La cuentera”, desde muy pequeña le encantaba pintar, dibujar e incluso su sueño era convertirse en una artista reconocida y hacer manualidades para niños. Pero en el 2014, a sus 26 años, recibe un diagnóstico que le hará cambiar su perspectiva sobre la vida, se estaba enfrentando con la depresión. Sus padres en un intento para ayudarla a salir de la “oscuridad” en la que se encontraba, deciden enviarla a Alemania con su hermano, para que pudiera cambiar un poco de rutina.

En su vuelo de regreso con Q300 en su bolsa, decide iniciar un emprendimiento, una idea que tenía desde hace mucho pero que no se animaba a realizar, fue así como en el 2015 nace “Cuentaplatos”. “Comencé a comprar más utensilios y lo comencé a utilizar como terapia ocupacional, mientras pintaba me iba sintiendo mejor, habían días en los que no quería salir de mi cama, pero la gente me depositaba y me obligaban a levantarme y pintar y trabajar, porque debía entregar los pedidos”, dijo.

Cada producto de “Cuentaplatos” es original, su diseño es hecho a mano, y no son al azar, son pensados previamente, basados en las historias que los clientes le confían a Luchy. “Es una sorpresa, tú no sabes qué vas a recibir hasta que lo tenés, y es muy mi estilo, lleno de colores positivos, y mensajes positivos. Es como un cuenta cuentos, tú me contas tu historia y eso es lo que me gusta, y ya soy parte de sus vidas, y para mí eso es de lo más lindo”, añade.

Por medio de su proyecto, Luchy se abrió a las personas y comenzó a contar su historia y su lucha contra la depresión, “hubo un momento  donde yo dije, tengo que hacer algo porque a mí, la terapia ocupacional me salvo la vida y me marcó tanto que quiero inspirar a otras personas. Para mí esta proyecto es hablar de salud mental, de amor propio, ayudar a las personas en creer en ellas, pero para eso, yo tuve que creer primero en mí”, comparte. Comenzó a leer sobre la depresión, comenzó a tomar cursos de coaching y logró tener la oportunidad de tener su propio espacio de radio, donde abarca temas de auto ayuda, como la autoestima, ansiedad y por supuesto, la depresión.

Su proyecto lleva tres años de estar existiendo, y durante este tiempo Luchy ha conseguido abrir la puertas a muchas experiencias llenas de enseñanza, como irse a Obama por una beca para emprendedores de Latinoamérica y El Caribe, lograr abrir su primera oficina en Cuatro Grados Norte y sobre todo conocer a personalidades que creen en ella y en su proyecto.

Ahora, su meta es logra su “imperio cuentero”, crear diseños no solo de tazas y platos, sino también para accesorios de celular, línea de ropa con frases positivas, entre otros. Por último, seguir siendo una inspiración para las personas a que busquen ser la mejor versión de sí mismas, esto por medio de su monólogo “Amor, depresión y otros cuentos”, donde relata cómo nace este gran emprendimiento y su constante lucha contra esta enfermedad mental.

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