Dejando un legado

Las mejores enseñanzas de papá a los hijos son aquellas que se transmiten por medio del ejemplo, estas son las que perdurarán en sus corazones.

Desde pequeño José Carlos Sarmiento, conocido como Charlie, desde niño ha sido atletico, por ocho años jugó para la liga nacional juvenil de béisbol, luego formó parte de la selección nacional sub 17. Pero fue hace tres años que comenzó a participar en maratones de montaña de nivel mundial entre 85 a 125 kilómetros. Hasta el momento ha competido en diez ultramaratones internacionales, de los cuales uno ha sido un campeonato del mundo, siendo la primera vez que Guatemala participa en una competencia de este tipo.

La motivación de tan ambicioso reto es gracias a dos razones: la primera, poner a prueba una hipótesis de un libro, una persona al practicar 10 mil horas una disciplina, se convierte en un maestro en ella; y la segunda, encontrar una pasión, debido a que hace cinco años, aproximadamente, José Carlos tocó fondo, al entrar en depresión y encontró una salida en este deporte, decidió correr su primera maratón, a pesar de no tener experiencia previa. “Tratando de salir de ese hoyo en el que me encontraba tuve un llamado, pues en ese momento estaba muy perdido en muchas cosas de mi vida, y logré tener después de esa carrera, una espiritualidad y una paz interior increíble y logre conectar todo mi ser, mi alma, mi cuerpo y mi corazón en lo que estaba haciendo”.


Además de haber encontrado una salida y una pasión, el correr ha sido una oportunidad para conectarse nuevamente con su padre, quien murió cuando tenía 14 años, y su familia, “es una de las mejores formas de poder dejar un legado en nuestros hijos, ellos ven de forma tangible el esfuerzo que hay detrás”, comentó.

José Carlos es padre de cuatro niños: Valeria, de nueve; Katia, de siete; Martín, de cuatro; y Anika, de año y medio. ¿Cómo es posible tener tiempo para trabajo, practicar deporte y familia? “Es un balance imperfecto, muchas veces hay que sacrificar muchas cosas, lo que me toca es hacer una agenda un poco más estricta en cuanto a mi entrenamiento, en promedio es una hora y media al día que entreno, trato de levantarme temprano, así que eso es lo que me toca hacer en tema de agenda. Los fines de semana levantarme temprano para no quitar tiempo a mi familia”, añade.

Para no dejar que la rutina, el trabajo y su entrenamiento intervengan en su relación con sus hijos, José Carlos intenta pasar parte de su tiempo libre con sus hijos, por ejemplo, entre semana al llegar a casa, comparten la cena y los arropa para ir a dormir; y los fines de semana, lo acompañan al gimnasio a su rutina de entrenamiento. “Lo que más me gusta de ser papá es tener esa oportunidad de compartir con los niños que son sangre de uno y es un sentimiento bien difícil de explicar, es un amor verdadero. Es una gran responsabilidad, no hay recetas para ser papá y ese aprendizaje de ser papá, me lo disfruto a mi manera”.

Pero el descubrir la oportunidad de ser padre y deportista ha dejado en la vida de José Carlos una gran lección que transferir a su familia, “sé que les estoy dejando un buen legado a ellos, que vean que al final la vida no es material, sino que hay cosas más gratificantes en la vida que uno no ve”. Por lo tanto, invita a todos los padres a buscar esa motivación, esa pasión, que les inspire a ser un ejemplo de vida para sus hijos y que también les ayude a conectarse consigo mismos.


CORRIENDO CON FUROR

Con el objetivo de valorizar la vida y el dolor de los guatemaltecos afectados recientemente por la erupción del volcán de Fuego, Charlie participará este 23 de junio en The Western States 100 – Mile Endurance Run, dedicándola a las personas damnificadas.

Gracias por esforzarte y compartir con nosotros. Feliz Día del Padre te queremos mucho, eres un buen padre”. Valeria y Katia Sarmiento.

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